Beautiful Losers (2008)

Estudiando la filmografía de Harmony Korine (del que hablaré la próxima semana), me encontré con este documental que busca hacer un retrato de arte underground norteamericano de los años 90. Jóvenes que empezaron a tomarse las calles como lienzo para contar las historias que se desbordaban en sus cabezas y que en sus inicios eran considerados como enfants terribles. Así, desde la pintura, la música, el grafitti, el cine, varios artistas (entre ellos el cineasta Harmony Korine) hablan de sus vidas, sus influencias, sus procesos y sus primeros trabajos. Si bien es un documental más del tipo entrevistas «cabezas parlantes», tiene muy buen ritmo y como fuente de información es excelente.

Acá el link para verlo completo en Youtube con subtítulos en español.

Necesito dosis de Jodie Foster

No me pasa siempre, pero cada tanto entro en abstinencia de determinadas actrices. Me vienen a la memoria escenas con personajes que amé en otros tiempos y el primer impulso sería entrar a Youtube y buscar alguna escena que sacie mi sed. No siempre las encuentro así que me toca evocarlas desde la cabeza, tratando de recordar la velocidad de la escena, el tono, las miradas, la música.

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Jodie Foster en Carnage (2011)

Desde hace unos días necesito dosis de Jodie Foster, como un colirio, una cápsula o un remedio a cuentagotas. Siento falta de sus pausas, inflexiones, la manera de airear las palabras, la profundidad de su mirada entre llorar o no, cambiando de turbia a clara. Sea en Acusados (1988), El silencio de los inocentes (1991), Contacto (1997), Panic Room (2002) o Carnage (2011), Jodie Foster es capaz de jugar con el tamaño de su voz haciéndola un susurro o un grito de fiera herida. Su cuerpo menudillo crece en escena, acompaña sus hombros y sus manos con la voz que sube y baja. Respira contenida, observa, espera a su compañero/a de escena para lanzar su zarpazo sutil. Es una actriz que sabe esperar y cuando le toca brillar, disfruta el momento, saborea los verbos, los digiere y a veces con mirada luciferina es capaz de aniquilar a su personaje rival. También puede ser tierna, sumisa y a la vez fuerte como en Ana y el Rey (1999). Acá su cuerpo se infla, crece y se pone a la altura de Show Yun-Fat. A momentos se lo come vivo en escena, pero Foster sabe hacerlo con mesura y luego baja su intensidad para volver a su cauce, a su estado natural de actriz segura de sus capacidades, luego de pasar pruebas de fuego con monstruos como Anthony Hopkins en El Silencio de los Inocentes (1991).

Y bueno, eso. Que necesito una dosis de Jodie Foster estos días. Espero saciarla pronto.

 

Godfather cumplió 45 años

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El Padrino cumplió 45 años el pasado 14 de marzo. En 1972, New York recibía con gran expectativa la película a la que la crítica ya había catalogado como una obra maestra. A pesar de la nieve de esa noche, el público se agolpó al estreno para ver al gran Marlon Brando convertido en el patriarca Vito Corleone.

45 años después, Vito Corleone sigue siendo grande, el mundo cambió y la película junto a sus dos secuelas grandiosas parecen haberse actualizado también. Al igual que el vino -perdón por la analogía común- se ha añejado y ganado tamaño. Es descomunal.

Desde la Universidad Casa Grande y específicamente desde la Facultad de Comunicación donde trabajo, decidimos rendirle homenaje al Padrino, para que esos 45 años no pasaran desapercibidos. Junto a Diana Pacheco -amiga, colega, partner in crime– con quien llevo adelante el cine club Contraplano, armamos el cronograma y la ambientación del evento en el auditorio de la universidad.

Nuestro invitado de honor fue Jorge Suárez, ya un ícono en el Ecuador en cuanto a la crítica cinematográfica. Al verlo, tan generoso y apasionado por el séptimo arte no pude evitar recordar su programa Noches del Oscar, donde todos los sábado a las 22h00 presentaba las grandes películas ganadoras de todos los tiempos. Sus comentarios acerca de la producción, los entretelones me hacían delirar imaginando ese mundo de actores, actrices, platós. Quién sabe si Jorge es en parte responsable de que haya elegido hacer cine al transmitirme desde la pantalla ese amor por las películas. En todo caso, Jorge es una personalidad obligada en el Ecuador al hablar de crítica cinematográfica y en honor a esa carrera de más de cinco décadas, la universidad le otorgó una placa de reconocimiento por su trayectoria.

Fue emocionante poder ver las tres películas de El Padrino el 14 de marzo. Fue extenso también pero con un cierre lindo a través de un conversatorio en el que intervinimos Jorge, Marina Salvarezza y yo, moderados por Diana. Nuestro público fue en su mayoría la comunidad universitaria, que espero haya podido apreciar la belleza de estas películas en sus guiones, en la interpretación, en la dirección.

Es alentador también encontrarse en las páginas de un diario, resaltando la labor que hacemos. Desde el año pasado venimos llevando un cine foro todos los martes con entrada libre. A Diana y a mí nos mueve el deseo de que el cine que no llega a las salas comerciales tenga un espacio en el corazón de nuestra universidad y que el público entre, se conflictúe, se pregunte cosas, se familiarice con realidades distintas e idiomas indescifrables. Al final de las proyecciones, armamos un conversatorio a modo de diálogo con el público. Esto no solo enriquece al público sino a nosotros como organizadores, que nos saca una sonrisa ver a esos espectadores felices de haber conocido a través del cine otro punto geográfico, con rostros de actores más allá del Star System.

Luego de esta función especial de 45 años de El Padrino, nos queda el impulso para seguir con el cine foro que reinicia con fuerza este martes 11 de abril.

 

Genia Total

meryl-streep3Meryl Streep en Sophie’s Choice (1982). Tomó clases de polaco y alemán, para interpretar a una migrante polaca en EE.UU que sufrió el martirio del holocausto. Bajó drásticamente de peso para el papel, «chamuscó» su inglés para dotarlo de un fuerte acento polaco. Actuación desgarradora y fascinante.
Antes de Meryl, Alan Pakula pensó en Liv Ulmann para el papel de Sophie. Otra película habría sido, sin duda.
El segundo Óscar para Meryl Streep a Mejor Actriz en papel principal, luego de Kramer vs. Kramer (1980).

Saudade de Domingo #40: Fotos de rodaje

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Al Pacino y Francis Ford Coppola en el rodaje de The Godfather (1962)

Hace unos días, luego de volver a ver The Godfather (1972) quedé tan sumergido en la historia que necesité buscar fotos del rodaje como para seguir en ese universo o más bien para encontrar una transición hacia la vida real. Desde que empecé a estudiar Audiovisual allá por el 2004, las fotos de los rodajes han tenido para mí un extraño poder de seducción. Además de que en ellas pueden quedar en evidencia ciertos trucos que en la pantalla aparecen como reales, también en esas fotografías quedan plasmados recuerdos, la energía enfocada en construir un plano, en llevar a cabo una escena dramáticamente complicada. Esas fotos están vivas, son chispeantes, abrumadoras y para mí dicen mucho más que las fotos oficiales de promoción de las películas.

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Sofia Coppola, Andy García y Diane Keaton durante el rodaje de The Godfather III (1990)

Así que viendo las fotos de las tres entregas de The Godfather, además de la emoción, me invadió una extraña saudade por algo no vivido. Era como si las fotografías pudieran transmitir la emoción, la tensión, la presión de esos momentos y al mirarlas con la distancia del tiempo me comencé a preguntar por los destinos de los actores, del director, de los técnicos y de esos sets donde se grabaron las películas. El cine tiene esa cosa hermosa de unir a la gente (y de separarla también, claro). Una película reúne a un elenco que difícilmente vuelva a trabajar otra vez y ese hogar temporal que resulta ser el set de grabación concentra los egos artísticos mezclados con los conflictos de los personajes que cada uno interpreta, las rencillas de las diferentes áreas de producción por querer destacarse más. Congelar todo eso en fotografías es para mí algo necesario además de maravilloso.

Dentro de las fotografías de rodaje, me gustan más donde el director está presente con los actores. Me gusta ver ese tránsito en el que los actores están caracterizados como personajes pero su actitud y comportamiento son aun de ellos como actores. Es como ver a un Marlon Brando luchando con un Vito Corleone mientras se espera la grabación de la escena con Francis Ford Coppola, o a una Nicole Kidman dejando que Virginia Woolf entre en ella mientras Stephen Daldry le marca pautas para la escena. En esas transiciones, en esas fronteras casi desdibujadas de realidad y ficción es donde se concentra la vida de las películas.

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Nicole Kidman y Stephen Daldry en el rodaje de The Hours (2002)

Ya con la nostalgia de las pelis de The Godfather, me puse a buscar fotos de rodaje de algunas de mis películas favoritas. En mí aparece en esos momentos un recóndito deseo de cruzar el tiempo y meterme en esa foto, escuchar lo que hablaban, mirar el plató, ver las retomas, los ajustes de plano. En un rodaje se trabaja para la eternidad. Se arma todo para un fotograma que no morirá nunca aun cuando sus intérpretes y todos los presentes físicamente fallezcan. Las fotos de rodaje tienen ese poder mágico de congelar el proceso.

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Peli de Sábado por la Noche #18: Reaching for the Moon (Flores Raras) (2013)

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Acá estoy de regreso con la sección de pelis de sábado por la noche. Vi muchas pelis en este tiempo pero por una u otra razón se me dificultaba reseñarlas por acá. Ahora regreso con la tarea y reinicio con una película brasileña que tenía en la mira desde hace algún tiempo porque amo todos los trabajos que hace Glória Pires, una de sus protagonistas.

En su dilatada carrera como director, Bruno Barreto apuesta a contar una historia que aun ahora desafía los convencionalismos. En Reaching for the Moon (o Flores Raras, como fue su título en Brasil), Barreto narra la historia real de amor entre la poetisa norteamericana Elizabeth Bishop y la arquitecta brasileña Lota de Macedo Soares.

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Basada en la novela de Carmen L. Oliveira, la película no hace ningún tipo de juicio moral acerca de la relación de las dos mujeres. Miranda Otto y Glória Pires trabajan sus personajes desde la humanidad, dejando a un lado la mirada castigadora heteronormativa de dos mujeres que se aman. En escena se ve a dos seres humanos que se quieren con sus cualidades, con sus vicios y que gozan, sufren por sus propias acciones. Otto trabaja más desde la introspección, desde los silencios, la contención, mientras que Pires se centra más en la fuerza, en el poder que tiene su personaje, siempre bien relacionada con las altas esferas de la sociedad carioca, lo que le permite ser un poco maestra de vida de la poetisa.

Barreto no convierte al film en una bandera por los derechos GLBTI, sino que busca mostrar la naturalidad que existe en cualquier tipo de relación, siempre que haya un amor genuino. Elige encuadrar a Elizabeth y a Lota en el paisaje natural de la hacienda de la arquitecta en Petrópolis, lo que permite que su amor se desarrolle lejos del ruido urbano, mientras se cocía a fuego lento el golpe que llevó a Brasil a la dictadura en 1964.

El retratar el amor de dos mujeres en edad madura, le representó todo un desafío a Bruno Barreto, pues en Brasil muchas instituciones se negaron a ser patrocinadoras de la película justamente por la temática central de la historia. Por el hecho de que la película es mayormente hablada en inglés, se esperaba que tuviera alguna nominación al Óscar, cosa que lamentablemente no ocurrió, a pesar de todos los méritos artísticos que posee la cinta.

Peli de Sábado por la Noche #17: American Psycho (2000)

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Han pasado 16 años de su estreno, pero American Psycho es una de esas películas que podrían llamarse atemporales. Causó revuelo en su época, a mediados de los 2000,  por ciertas escenas de sexo que se presentaban en la cinta. La casa productora Lions Gate llegó incluso a cortar una escena donde el personaje principal hacía un menage à trois, con dos prostitutas, para huir de la terrible censura de NC-17 (no apta para menores 17 años).

¿Pero por qué despertó tanta polémica, ya en el siglo XXI, una película como American Psycho? La cinta basada en la novela homónima de Bret Easton Ellis, cuenta la historia de Patrick Bateman (Christian Bale), el vivo retrato del yuppie norteamericano de los años 80: Exitoso, apuesto, mujeriego y millonario, que se sabe especial pero que pareciera no estar del todo feliz con la vida perfecta que lleva. En la otra cara de la moneda, cuando llega la noche, Patrick se transforma en un asesino frío que no duda en matar indigentes, prostitutas, escudándose siempre en la imagen perfecta de carismático que demuestra en todo momento. A lo largo de la película el suspenso va aumentando y la directora Mary Harron hace un excelente trabajo que culmina en un desenlace que deja mucho para pensar.

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Christian Bale construye un notable personaje en la piel de Patrick Bateman. Su actuación busca detalles en los gestos minúsculos, las miradas y sabe manejar bien los momentos de acción de su personaje. Deja entrever la dualidad en la que vive Patrick, lo cual es un gran acierto que despierta curiosidad desde los primeros minutos de la película. Inicialmente el papel de Bateman sería interpretado por Leonardo DiCaprio pero se dice que terminó rechazándolo por miedo a que su imagen quedara encasillada en el personaje (hay que recordar que en aquel entonces Leo todavía era idolatrado por Titanic).

Una muy buena película de suspenso para disfrutar un sábado por la noche.

Peli de Sábado por la Noche #16: The Big Short (2016)

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La verdad no le tenía mucha fe a esta película. El mundo de las finanzas no es algo con lo que esté familiarizado y temía aburrirme, pero decidí darle una oportunidad. Me sorprendió gratamente la manera en que el guión está construido a partir del libro homónimo de Michael Lewis. A pesar de la cantidad de datos técnicos del mercado financiero que son proporcionados a lo largo de la película, el guión no duda en poner en boca de los personajes la definición términos completos que son claves para entender la película. Los personajes hablan de forma didáctica al espectador en una mezcla de comedia y parodia para suavizar los conceptos. A pesar del recurso, no logré comprender del todo los datos, cifras que daban cuenta de la época previa del default del 2008.

La película muestra a varios personajes de mundo bursátil que con olfato pronosticaban una profunda crisis financiera y apostaron en contra de unos créditos hipotecarios denominados CDO. Aunque la mayoría los creía locos, años después con el default fueron considerados visionarios.

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Christian Bale como Michael Burry

El elenco en actuación es muy equilibrado. Christian Bale, Ryan Gosling, Brad Pitt y Steve Carell construyen personajes verosímiles y por el género híbrido de la película caminan entre un drama y una comedia negra. Además del guión apropiado, el montaje acelerado, discontinuo en algunas secuencias le aportan un ritmo a la película que la sacan del nicho reducido de las finanzas.

Una película interesante sobre todo para quien esté interesado o tenga curiosidad de ver cómo se mueven las fichas en las altas esferas de los bancos donde los clientes son apenas una cifra.

Peli de Sábado por la Noche #15: Malèna (2000)

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No es una película reciente, pero es una de esas cintas obligadas del cine europeo que no hay que dejar pasar. Una pequeña joya de Giuseppe Tornatore que, como casi toda su filmografía, transcurre en los hermosos paisajes del sur de Italia. En Malèna, al igual que su tan famosa Cinema Paradiso, Tornatore vuelve a la temática de la familia, los chismeríos entre callejones, las ansias desbordadas de los adolescentes de la zona y la nostalgia de un narrador que recuerda su pasado.

Malèna cuenta la historia de la mujer del mismo nombre, quien vive en el pueblo de Castelcutò, en Sicilia y queda sola luego de que su marido fuera mandado al África Oriental durante la Segunda Guerra Mundial. Malèna es una mujer atractiva que se resiste a ser una más del pueblo y con su libertad para elegir qué vestir y cómo lucir, pronto cae en las lenguas viperinas de las propias mujeres del lugar y en los ojos lujuriosos de los hombres que darían todo por estar con ella. Entre todos, destaca Renato (Giuseppe Sulfaro), un adolescente que desarrolla un amor platónico hacia Malèna y empieza a espiarla, sueña con ella. Su libido sexual gira en torno a la figura de Malèna, quien por su parte ignora todos los deseos que despierta en el chico.

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La película está narrada desde el punto de vista de Renato y Tornatore se mantiene fiel a esta elección durante toda la historia. Malèna es vista por los ojos de Renato en planos de generales a medios. Salvo en contadas ocasiones utiliza el primer plano, lo que le da a Malèna ese distanciamiento que es el que vive Renato hacia ella. La cámara se vuelve malena-renato.jpgtambién una espía de Malèna, de la mujer sensual, de la «libertina», de la viuda repentina que debía llamarse al recato y no a la exhibición. Mónica Bellucci exhala toda su sensualidad en una Malèna que recuerda a sus antecesoras Sofia Loren, Ana Magnani o Gina Lollobrigida. Mujeres voluptuosas, de sangre latina, seductoras por naturaleza y no por elección. La nostálgica música de Ennio Morricone acompaña la vida de esta mujer encerrada en este pueblo que pese a ser hablador y fiscalizador de la vida ajena, es también un lugar pintoresco, de grandes charlas a pesar de la atmósfera gris en la época de la Italia de Mussolini.

Sin duda alguna, Malèna es una película perfecta para disfrutar un sábado por la noche.

Peli de Sábado por la Noche #14: Amy (2015)

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Este documental dirigido por Asif Kapadia, recorre la vida de Amy Winehouse desde sus inicios en la música en el soul y en el jazz hasta su trágico final, pasando por importantes momentos de su infancia y adolescencia. Prescindiendo de los encuadres con los entrevistados en cámara, el director opta por usar sólo sus voces mientras coloca imágenes caseras, vídeos de bastidores, entrevistas de Amy, con el objetivo de mantener al espectador sumergido en el universo de la cantante británica.

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El documental no ha estado libre de la polémica pues el padre de Amy, Mitch Winehouse no queda muy bien parado en la historia. Por la construcción del relato, parecería que fue él quien convenció a Amy de no internarse en una clínica de rehabilitación  ya que estaba en plena etapa de creación del que sería el álbum Back to Black. Mitch ya está en conversaciones para hacer otro documental de la vida de su hija junto con el director Phil Griffin.

Más allá de la polémica, esta película recoge momentos importantes de la vida tras bastidores de Amy. Se ve a una chica poco agraciada y rellenita de la adolescencia con una voz potente  que empieza en la música jazz. A lo largo de los más de 120 minutos de película se observa cómo poco a poco Amy cae en un círculo vicioso entre su pareja Blake Fielder-Civil, los medios de comunicación y la industria musical, tríada que terminó por asfixiarla, encontrando a las drogas como único refugio. Amy, la joven sensible, de corazón roto, emotiva, ansiosa, rebelde, apasionada, errática es la que queda plasmada en este documental

El documental se puede ver desde Netflix y también en youtube en el link a continuación.