Escritura y Ciudad: Día 7 (This is The End)

El final llegó. El final de la película, de la temporada de la serie, de la novela, cayó tan rápido cuando parecía lejano. Mirando hacia atrás recuerdo el primer día del seminario, la primera salida para escribir el primer poema y me parece tan lejos, como si hubiera sido hace un mes, cuando en realidad han pasado sólo diez días. Es que acá en Nueva York y con las clases, hemos vivido todo con mucha intensidad. Creo que a todos los que hemos participado, de una u otra manera el seminario nos ha cambiado la forma de pensar y de escribir. La crisis es parte fundamental de la creación y creo que las clases en ciertos momentos lograron eso. No tengo más que agradecimientos para todo lo vivido acá.

En la última clase de hoy, Guillermo leyó los inicios de nuestros cuentos. Sobre el mío, dijo que le gustaba mucho el conflicto de la historia y me hizo sugerencias sobre determinadas frases y el posterior desarrollo de la trama. Me recomendó la lectura de dos libros que voy a tratar de conseguir. Sus comentarios me parecieron acertadísimos, así que estoy muy motivado para llevar adelante el cuento.

Entre la clase de Guillermo y la de María, llevaron una cámara al aula para grabar de nosotros algunos testimonios sobre el seminario. María me pidió que pasara yo, así que rompí el hielo al ser el primer testimonial. Me gustó hablar sobre lo que para mí significó el seminario, ya que es algo que a través de esta bitácora he venido trabajando todos estos días. Luego pasaron otros compañeros a los que María les fue haciendo preguntas diferentes acerca del seminario.

En la última clase de María trabajamos la traducción de una parte del poemario Gabriel, de Edward Hirsch, quien además de poeta es el Presidente de la Fundación Guggenheim. Nos dividimos por grupo para trabajar el poema y luego fuimos poniendo en común nuestras traducción por estrofas. Sobre el arte de la traducción, María dijo cosas muy lindas. Una de las que más me gustó fue «la traducción es un trabajo generoso». Recomendó que cuando atravesemos algún bloqueo, en el que sintamos que no tengamos nada que escribir, recurramos a la traducción, ya es un trabajo libre en el que hay que llevar las palabras de la lengua original a la que se quiere traducir. Libre en el sentido de que en poesía y narrativa en general, hay que encontrarle la sonoridad a las palabras en el idioma traducido. Como ejemplo nos puso el de una investigadora que se dedicó a recopilar las traducciones existentes de los tres primeros versos de La Divina Comedia, de Dante Alighieri. Escuchamos la grabación de todas las traducciones en diferentes épocas y si bien el sentido era el mismo, las palabras utilizadas variaban. Unas eran más poéticas, otras más concretas.

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Terminada la clase, se entregaron los diplomas de participación en el seminario con la respectiva foto. Un momento emocionante, de cierre de cursada que luego se complementó con un almuerzo en Delmonico’s, un restaurante lindo en el Financial District a pocas cuadras del City College. Pasamos un momento agradable entre los compañeros, los profes, el Decano del City College, Juan Carlos Mercado y Carlos Aguasaco, coordinador del seminario. Aproveché para pedirle a María que me autografiara su libro Elegía Joseph Cornell. La compañera de Brasil me regaló un libro de cuentos de su autoría y le pedí que me lo dedicara.

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En el almuerzo en Delmonico’s.

Luego con unas amigas del mismo seminario fuimos a Ulysses Bar, lugar al que habíamos ido el primer día del curso. Un lindo pub irlandés, tranquilo más tipo un lugar after office. Yo me pedí un Negroni, un trago muy fuerte para mí, que con el vinotinto acumulado del almuerzo, terminó por marearme.

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Con María, una genia, maestra, a la que debo haber encontrado el amor a la poesía.

Desde ya empiezo a extrañar las clases del seminario. No hay nada más lindo que volver a ser alumno, ser errático, intentarlo una y otra vez. Esa es la libertad que da el ser estudiante. En estos años he sido profesor casi todos los días y tomar este seminario me ha colocado en ese lugar hermoso y privilegiado de estudiar, de aprender de grandes maestros, de escuchar, de confundirse, de explotarse la cabeza si es necesario y armarse a pedazos. Me harán falta Guillermo y María como profes, los compañeros a los que espero ver a lo largo de la vida, en otras circunstancias. Me siento privilegiado de haber sido parte de esto, de haber estado rodeado de personas maravillosas. Agradezco por la experiencia, por Nueva York, por la escritura, por los nuevos amigos que tengo.  Termino esta bitácora del seminario con emociones encontradas: Alegría, nostalgia, satisfacción. Fue un hermoso paréntesis y un bello comienzo de año. El domingo por la noche emprendo el viaje de vuelta a Ecuador, así que trataré de aprovechar los días que quedan en esta ciudad a la que he conocido de la mano de la poesía. Yo que siempre quise conocer Nueva York presintiendo que la amaría, he tenido la oportunidad de recorrerla con las mucosas expuestas, con el corazón latiendo a mil, gozando de cada segundo acá, teniendo la certeza de que este es uno de los momentos más hermosos de mi vida.

Escritura y Ciudad: Día 7

Hoy hablamos sobre el cuento fantástico en la clase de Guillermo. Analizamos El Aleph, de Borges. Fue muy interesante leer los análisis de Guillermo y de otros autores acerca del cuento. Algunas apreciaciones me parecieron muy acertadas y sobre todo clarificadoras, otras bastante rebuscadas y que quizás quitan mérito al cuento de Borges. Mañana en clase, se leerán los inicios de cuento de los que faltan, ya que hoy la clase entera se destinó al análisis de El Aleph. Guillermo, que además es Doctor en Matemáticas, nos habló de un libro que escribió en el que relaciona a Borges con las matemáticas. Nos hizo una demostración en clase de una teoría matemática (que no logré entender) sustentando que Borges -intencionalmente o no- tomaba ciertas decisiones en sus obras en función de cálculos matemáticos.

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Guillermo en clase explicando la relación que él encontró entre Borges y las matemáticas

Después, en la clase de María, nos hicieron llenar una encuesta de satisfacción del seminario. Obviamente puse todo bien e hice algunas sugerencias para potenciar futuros seminarios (la idea es repetirlo quizás el año que viene o en el 2019). Si se repitiera me encantaría volver, porque la verdad esta experiencia ha movilizado toda mi vida y me ha abierto la cabeza en muchos aspectos. Aun es prematuro para decir de qué manera me ha modificado pero ya puedo percibir lo importante que ha sido venir a New York por primera vez.

Hoy se leyeron en clase los poemas de los compañeros que no habían alcanzado a leer en las sesiones anteriores. Mañana será la última clase y ya todo ha quedado organizado para la despedida. Después de las clases, tendremos almuerzo con el decano y el coordinador, luego salida de pub con María y luego veremos un plantón que hará Michael Moore frente al Trump Tower. Será un día largo, intenso pero sin duda lindo. ¡Qué bello paréntesis de crecimiento ha sido todo esto!

Escritura y Ciudad: Día 6

Hoy el día estuvo nublado, húmero y con lluvia. Ya me llevo bien con el subte y recién hoy caí en cuenta de que ya domino los tiempos. Mientras viajaba, pensaba en lo afortunado ue soy de poder conocer Nueva York a través de la escritura, de estar rodeado de un grupo de gente tan chévere en el seminario y tener dos instructores geniales como Guillermo y María. Me sentí tan emocionado de pronto que me faltó poco para llorar en el subte. Ha sido una experiencia superlativa, mayúscula, de mucha generosidad y humildad. Estoy muy feliz de estar rodeado de buenas personas y en una ciudad que me ha abierto las puertas con su gélido abrazo maternal de invierno.

Es loco como en tan pocos días, nos hemos llegado a conocer entre los compañeros. Todos somos «especiales». Es decir, nadie tome un curso, taller, seminario de escritura es muy normal y eso es genial. Somos un grupo diverso con sed de aprender y de pasarla bien. Desde ya siento que voy a extrañar estas clases, a los profes, a los compañeros.

Ayer no tuvimos clase, ya que fue feriado en Estados Unidos por el nacimiento de Martin Luther King. La verdad ni sentí el feriado porque acá en New York casi todos trabajaron como un día normal. Hoy fue entonces como una especie de lunes. En la clase de narrativa, Guillermo nos habló de las leyes -o preceptos- que Borges consideraban que debían tenerse en cuenta en la novela policial y que algunos se podrían aplicar al cuento en general. Como siempre, en los preceptos hay excepciones y Guillermo fue muy claro en ese punto también, destacando que existen varios cuentos donde no siempre se cumplen todos  leyó los inicios de los cuentos de varios compañeros que hicieron la tarea. Yo todavía le sigo dando vueltas al mío, ya que no logro ver cuál sería el final de los personajes. Tengo varios ideas pero no me decanto por ninguna todavía.

Para mañana tenemos que leer El Aleph, ya que la clase será sobre el cuento fantástico. He leído varias veces el cuento y es loco ver que cada vez que lo leo pareciera la primera vez. Me sorprendo siempre en las mismas partes y tengo la sensación de que todo fuera nuevo. Locura mía, claro está, pero es lo que me sucede con El Aleph. Creo que es el único cuento con el que siento esto.

En la clase de María, tuvimos una sesión larga sobre la poesía en el Romanticismo Alemán, para luego llegar al Modernism  norteamericano. Durante la clase María contó la historia de amor truculenta entre Ezra Pound y H.D (Hilda Doolittle), las extravagancias del poeta italiano Gabriele D’Annunzio y la vida triste de Karoline Von Günderrode. Es impresionante la cantidad de cosas que sabe María. Es realmente una genia. Por clase tengo por los menos unos diez referentes para leer fuera del material de clase. Creo que ya tengo para leer todo el resto del año.

Luego leímos dos poemas de Huidobro y uno de César Moro llamado Viernes en la noche con el humo fabuloso de tu cabellera. Quedé fascinado con este poema, qué belleza logra el poeta creando imágenes con las palabras justas. Todo engrana en ese poema y leerlo detenidamente verso por verso fue un deleite. Creo que si leyera esto de mí, hace un mes atrás no me lo podría creer. Con María, he aprendido a leer poesía, a disfrutarla y realmente siento que se ha abierto un mundo nuevo para mí.

Después de la clase, fuimos a almorzar con unos compañeros y sin proponérnoslo, terminamos todos los del seminario en Poets House, lugar que María había recomendado que fuéramos. El lugar es lindo, es como una especie de instituto que fue fundado en 1985, donde se realiza eventos de poesía, se dan cursos y la gente puede consultar la biblioteca, trabajar con tranquilidad en sus instalaciones.

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Al interior del Poets House, frente al Hudson River

Para mañana toca llevar un poema acerca de la librería Strand y/o del Lower East Side. Mañana leerán los que aun no han leído ningún poema durante el seminario. De todas maneras haré el mío. Al final del seminario hay que enviarle a María todos los poemas producidos y elegirá algunos para ser publicados en la página web de la maestría en Escritura Creativa. Ya se percibe el saborcito de final.

Escritura y Ciudad: Día 5

Hoy volvió el frío. 4 grados, 2 grados, 1 grado. A lo largo del día la temperatura en lugar de subir, seguía bajando, así que otra vez la ropa pesada para aguantar el frío. En la clase de Guillermo, hablamos de los cuentos que nos mandó a leer: La autopista del sur (Cortázar), La aventura de un automovilista (Ítalo Calvino), Los destructores (Graham Green), Una partida de tenis (Daniel Moyano), Un lugar limpio y bien iluminado (Hemingway) y Cuarenta centímetros cuadrados (Samantha Schewblin). Una discusión muy interesante acerca de los mismos y de cómo la ciudad (o la noción de lo urbano) estaban presentes en los cuentos.

Para la siguiente clase que será el martes (el lunes es feriado acá en Estados Unidos) tenemos que llevar como tarea al menos la primera página del cuento que trabajamos esta semana como apunte. Aun no tengo claro cómo arrancar y menos aun cómo terminar. Voy a darle vueltas este fin de semana a eso a ver si se me ocurre algo. Espero que sí y sino trasladaré a la narrativa los consejos de María de dejarse llevar y que la escritura se manifieste.

En la clase de María leímos unos poemas de María Malusardi y uno de Mario Montalbetti, poeta peruano del que había escuchado mucho pero del que nunca había leído nada. El poema que leímos me pareció interesante ya que estaba totalmente despojado de imágenes poética complejas y su estilo llano, concreto, lo pone muy cerca de la narrativa. Sin embargo en su poema igual se producía el efecto poético, la sorpresa, el misterio con el juego de palabras, de conceptos.

Después de la clase fui con unas compañeras del taller a almorzar y a las 13h30 volvimos al City College para ver la película documental Se acabó la épica, que recoge testimonios que vivieron de cerca del escritor argentino Néstor Sánchez, autor prácticamente olvidado y que ahora su hijo está tratando de insertar nuevamente luego de su muerte en el 2003.

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El documental es interesante por el personaje -Sánchez- mas no por el producto audiovisual como tal. No hay una propuesta desde lo cinematográfico que pudiera estar a la altura con el personaje de Néstor Sánchez. De todas formas, como contenido, la película es interesante para conocer al escritor.

Hoy debíamos ir al MOMA para hacer la tarea de María de elegir una pintura y a partir de eso escribir un poema pero con unas compañeras decidimos ir a conocer Harlem, un barrio dentro de Manhattan, con un gran población afroamericana y latina, peligroso hace años atrás pero que hoy se siente más seguro. Estuvimos en el Museo del Barrio y en el Museo de Nueva York. Ambos lugares son imperdibles. Para terminar, fuimos a un bar de comida etíope donde además había jazz en vivo. Una experiencia inolvidable.

Mañana sábado iré al MOMA y luego lo que los pies y el destino dicten que deba hacer.

Escritura y Ciudad: Día 4

Hoy hizo más «calor». La temperatura llegó a 18 grados y obviamente los abrigos pesados empezaron a molestar más de la cuenta. En la clase de Guillermo leímos los «apuntes» de los cuentos que vamos a escribir (por lo menos una página) la próxima semana. A pedido de él, o mejor dicho, por su sugerencia, casi todos apostamos por el tema fantástico. Guillermo fue leyendo los apuntes de cada uno, haciendo comentarios para encontrarle posibles caminos al desarrollo de cada cuento. De mi apunte, Guillermo dijo: sos novelista. A continuación dijo gustarle el conflicto de la historia y me sugirió hacer algunos ajustes en cuanto al orden los acontecimientos.

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Mañana vamos a analizar el cuento urbano y para ello debemos leer siete cuentos en los que la ciudad tiene una presencia importante. Esta noche espero terminar de leer los tres que me faltan.

En la clase de María, leímos algunos poemas de autores argentinos. Me encanta ver lo apasionada que es al «abrir» el poema, como ella misma dice al acto de analizar los versos. Esta parte es muy interesante pero también vuela la cabeza. Los niveles de abstracción que se pueden lograr analizando un poema son infinitos. Esta parte me cuesta un poco ya que  hay poema que están prácticamente encriptados, resulta difícil acceder a ellos, sin embargo María ayuda a direccionar el análisis. Dos compañeras leyeron sus poemas y luego del análisis, pedí leer yo (sí, yo pedí, cosa rara, pero cierta). Me había gustado lo que escribí la noche anterior y quería el feedback de María. Le gustó la musicalidad del poema, sugirió cortar unos versos y me pidió que pensara en un título, ya que el le puse era muy largo (lo era en verdad).

Luego con unos amigos fuimos al Central Park como parte de nuestra tarea con María para presentarle un poema mañana. La temperatura agradable hizo también apacible la caminata por Central Park. No se puede creer lo enorme que es, hay muchos mundos dentro del parque. Sin duda una gran epopeya neoyorquina. Inspirado en lo que vi, escribí un poema esta noche que por lo menos a mí me suena bien. Creo que voy entendiendo cómo liberar la mente y dejar que la poesía fluya entre los dedos.

Mañana después de las dos clases vamos a tener la proyección de un documental sobre un escritor argentino y luego deberíamos ir al MOMA a ver la muestra permanente y las temporales. Otra noche más en New York que termina y yo amando cada vez más la ciudad.

Escritura y Ciudad: Día 3

Hoy llegué temprano. Calculé mejor mis tiempos y llegué bien. La temperatura subió hoy. Al salir de hotel hacia el subte estaba a 7 grados y aunque parezca mentira empecé a sudar. Después de temperaturas en negativo supongo que ya me había acostumbrado a ese frío extremo.

En la clase de Guillermo, seguimos estudiando los errores comunes que se cometen al escribir en cuanto a la forma. La presencia de gerundios, exceso de adverbios, frases comunes, exceso de lirismo, palabras rebuscadas, etc. Luego cada uno tuvo unos minutos con Guillermo para hablar sobre el cuento que escribimos. Sobre mi cuento, Guillermo me dijo que le parecía más una novela por la forma en la que estaba escrito, que para cuento sería necesario quizás reducir ciertos pasajes. Coincido plenamente y de hecho sé ahora dónde cortar porque de hecho algo en mi interior me molestaba de esas partes. Sin embargo a veces me enamoro de cosas que escribo y termino editando poco. Así que ahora sin dolor, haré una intervención quirúrgica a mi cuento. Por su propio bien.

En la misma clase, se sortearon 5 ejemplares de una antología de cuentos de varios autores, entre ellos Guillermo. Dado que en la clase somos como 20, Guillermo optó por hacer un sorteo. Todos anotamos nuestros nombres y al iniciar el sorteo el primer nombre que salió fue el mío. Luego hice que Guillermo me autografiarla la portada de su cuento dentro del libro (sí, fue mi momento de farándula).

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Como consigna para mañana, nos quedó de tarea traer un «apunte» de historia, lo que yo llamaría en audiovisual un storyline. No sé si el que escribí funciona, pero ya veré mañana qué dice Guillermo del «apunte».

La clase con María, como siempre interesante. Me encanta cómo escucha con atención los poemas de los compañeros, buscando la sonoridad, el efecto poético. Hoy trajo a la clase un texto de la filósofa española María Zambrano acerca del oficio de la escritura y fue img_9868realmente lindo analizarlo párrafo por párrafo. Me quedaron sonando algunas frases como «escribir viene a ser lo contrario de hablar», «la poesía es secreto hablado. que necesita escribirse para fijarse», «el secreto se revela al escritor mientras lo escribe». Zambrano habla de la escritura como un momento de soledad en la que el escritor se calla para fijar en palabras aquello de lo que nadie habla, que está oculto, en alguna parte y que el escritor lo trae a través de su pluma. María haciéndose eco de Zambrano, dice que la página blanco no es un terror, sino un don, porque es la posibilidad de que algo surja. Esa mirada optimista, entusiasta sobre la angustia de la página en blanco me parece hermosa. Me encanta recibir clases y saber que los profesores tienen nivel. Desde ya, siendo la cuarta sesión, siento que he aprendido muchísimo, confirmándome lo mucho que amo las letras y  que este es quizás el oficio principal al que me quiero dedicar (sea en narrativa, poesía, teatro o audiovisual).

La tarea de hoy para mañana fue caminar por el Brooklyn Bridge, visitar el Dumbo y a partir de eso escribir un poema. Estoy más contento con lo que logré con este poema que con los anteriores. Quizás estoy entendiendo mejor «el trip» de la poesía. Hoy no alcancé a leer, así que veré si puedo leer mañana.

Escritura y Ciudad: Día 2

Hoy llegué a las 09h02 y ante la presencia de la mayoría de mis compañeros en el aula, me sentí fatalmente atrasado. Por más que me levanté temprano, vestirse en invierno neoyorquino toma tiempo: camiseta, camisa, buzo ligero, abrigo pesado y gabardina. Desayuné rápido y me lancé a caminar por la 32nd ST hasta llegar a 7th Av. y de ahí al subway 1 en la 34th ST. Aunque Manhattan parezca «pequeña» en el mapa, es inmensa! Estoy en el Midtown y para llegar al Financial District que está en el sur de la isla, son más de veinte minutos en metro. Espero mañana calcular mejor los tiempos y llegar antes de las 09.

img_9806Hoy en la clase de narrativa, Guillermo leyó los inicios de todos nuestros cuentos. Agradezco mucho que los haya leído diciendo el título pero sin decir el nombre del tallerista. Mi cuento fue el segundo en leerlo. Suena tan raro cuando alguien lee un cuento tuyo en voz alta y más si es el profe, que además es un gran escritor. Uno se siente minúsculo y claro, mientras él leía yo criticaba mentalmente hasta las comas de mi texto. Hizo algunas apreciaciones muy válidas que me apresuré en anotar. La clase de hoy transcurrió en leer los inicios de los cuentos, algo que en principio podría parecer tedioso pero fue muy enriquecedor. Cada cuento tiene sus propias leyes y fue muy bueno escuchar los comentarios de Guillermo. Me acordé de mí mismo cuando tengo que dar comentarios sobre los trabajos de mis alumnos.

Hicimos un breve receso en la primera hora para tomar un café y luego de la lectura de los últimos cuentos, Guillermo nos entregó los cuentos con sus observaciones para que las viéramos y nos animáramos a corregir. «Estoy dispuesto a hacer una segunda lectura de sus cuentos», sentenció. Cuando me entregó mi cuento, me preguntó: «¿Sos novelista?» A lo que respondí que había escrito algunas novelas no publicadas y él me dijo: «Tenés tempo de novelista, por la estructura de las frases…». Dijo algo más que no logré registrar, quizás porque enseguida me pregunté mentalmente si eso que me decía Guillermo era a sus ojos bueno o malo.

La clase con María, sigue igual de genial. Hoy hablamos sobre Meschonic y su concepción de poesía. Luego leímos algunos poemas cortos de Louise Gluck para encontrar en ellos cuál era «el efecto poético». Este concepto es algo difícil de comprender ya que las leyes de la poesía son muy diferentes a las de la narrativa. La poesía no puede explicarse como se puede sintetizar una idea en narrativa a modo de storyline. Es necesario leer el poema y que él mismo se explique. «La poesía por definición, es oposición», nos dijo María. No busca la coherencia del lenguaje, lo modifica en conceptos, reinventa palabras, todo en función de crear imágenes que expresen mejor aquello que el poeta necesita sacar. Escuchar a María, aprender de ella, me ha hecho «descubrir» la poesía, un campo al que siempre le tuve miedo y respeto por no comprenderlo.

Luego leímos algunos poemas de los compañeros. No hubo tiempo para leerlos así que el mío no se leyó, algo que no lamento pues me siento un párvulo en poesía. Sin embargo en el fondo quisiera algún poema de los ocho textos poéticos que debemos producir.

La misión de hoy fue ir al ferry y cruzar de Manhattan a Staten Island para escribir un poema como tarea. Ya escribí el mío y la verdad que me extraña. No sé bien de qué hablo pero trato de recordarme que no es narrativa. Veré si mañana en clase logro leer mi poema y si no, seguro leeré el tercero.

Escritura y Ciudad: Día 1

Me propongo escribir a modo de bitácora aquello que encuentre interesante/relevante dentro del Seminario «Escritura y Ciudad», durante las 8 sesiones que tendrá el mismo en el City College de New York.

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El Seminario se toma de 09h00 a 13h00 de lunes a viernes. De 09h00 a 11h00 cursamos con Guillermo Martínez la parte de narrativa (específicamente cuento) y de 11h00 a 13h00 con María Negroni la parte de poesía. Hoy por ser el primer día, el decano del City College nos dio la bienvenida, nos habló un poco de la institución e hicimos un tour por el lugar. Somos alrededor de veinte talleristas, en su mayoría argentinos, aunque también estamos de Ecuador, México, Perú y Brasil. Luego del tour empezamos con la clase con Guillermo Martínez, quien con mucha claridad y sencillez inició los contenidos del curso. Hablamos sobre la importancia de los títulos, ejemplos de buenos inicios de historia, el uso de la primera, segunda o tercera persona para el narrador. Guillermo nos adelantó el trabajo que debemos hacer para el viernes y para mañana quedamos en leer todos los inicios de los cuentos que escribimos como parte de la tarea previa al taller. Siempre leer en voz alta, delante de otros, me provoca cierta ansiedad. Es quizás el miedo a la crítica, a encontrarle defecto a todo lo que escribo, aunque también entiendo que es saludable esa puesta en común. Como escritor, artista la relación con el otro que escucha, que observa, es importante.

A las 11h00 empezamos la clase con María Negroni, quien hizo que colocáramos las mesas en círculo. Ni bien comenzamos, Negroni planteó las visitas a lugares que debíamos realizar diariamente por las tardes para escribir sobre eso. Los sitios que mencionó son maravillosos y ya tenía ansias por recorrer. El primer lugar sería estar a las 17h00 en el Grand Central, durante la rush hour, que es cuando sale todo el mundo de sus trabajos y se dirige a la estación. Luego de esa observación debíamos subir al Shuttle y bajar en la estación de Times Square.

La clase de María estuvo llena de referentes en poesía, narrativa, cine, artes visuales, música. Amé la delicadeza de su voz, la pasión que demuestra por la palabra y su faceta de académica. Aunque no me considero para nada diestro para la poesía, creo que María es una gran entusiasta y la verdad estoy dispuesto a probar en poesía, aunque sea para darme cuenta que no es lo mío. No lo sé.

Por la tarde con unas amigas del seminario fuimos al Grand Central. Me impresionó la belleza del lugar y ya de vuelta, en la tranquilidad de mi habitación, escribí mis primeras líneas poéticas. Veré mañana qué dice María de lo que escribí.