Saudade de Domingo #99: Los vericuetos de la lengua japonesa

Desde hace varios meses me he metido en un nuevo viaje, pero no el de subirse a un avión y llegar a otro lugar, sino en el viaje largo que supone estudiar un idioma. Como ya conté por acá, desde hace algunos meses estoy estudiando japonés. Siendo honesto no le he dedicado todo el tiempo que me gustaría por los múltiples oficios en el trabajo y los viajes que he hecho en estos meses. Me resultó frustrante cuando retomé mis estudios hace como un mes y darme cuenta que me costaba recordar algunas sílabas del Hiragana, uno de los sistemas de escritura del japonés. Pensé en dejar el idioma hasta ahí, probar con uno occidental quizás, pero recordé mi el motor que me hizo mirar hacia Japón y su lengua: conocer sobre un lugar distante, una lengua asiática.

Hice un trabajo de varios días en mi interior, recordando qué era lo que me había funcionado en el aprendizaje de mis otros idiomas. Un gran factor sin duda había sido la cultura de donde se hablaba esa lengua (música, literatura, cine, etc.), también otro factor importante era tener amigos nativos (esto disparó mi francés a mil, ya que para estar a su nivel me esforcé mucho y los «agobiaba» preguntando cómo se decía cualquier cosa en francés). Por último otro aspecto importante era la disciplina. En el colegio italiano donde estaba, tenía clases de idioma dos veces por semana y normalmente siempre tenía tareas por lo que en realidad estaba familiarizado con el idiomas al menos unos tres días. Con el portugués fue igual, tenía un libro pequeño de gramática y frases que me había propuesto terminar lo más pronto que podía. Estudiaba una lección por día (a veces dependiendo de la complejidad estudiaba una lección en dos días) y al cabo de unos meses había terminado el libro y mi conocimiento de portugués ya era intermedio-avanzado.

Pensando en esto, miré mis herramientas de aprendizaje de japonés y encontré el posible error: Tenía mucho material y era difícil establecer una disciplina: Varias aplicaciones en el celular, un libro de gramática, un libro de frases, un libro de poesía bilingüe (japonés e inglés), tres pdfs de japonés básico, un diccionario y seguía varias cuentas de youtube de aprendizaje de japonés. En resumen tenía mucho pero nada al mismo tiempo. Pasaba de un material a otro sin mucha conciencia. Aprendí cosas, obvio, pero hasta ese momento el aprendizaje fue muy lento. También es cierto que nunca me propuse aprender japonés rápido sino a mi ritmo, que en estos meses fue muy lento por mis trabajos profesionales.

img_9449.jpgDe modo que decidí sacar del juego algunas de esas herramientas para retomarlas más adelante. Así como en portugués, quería un libro de gramática con frases y algo de cultura para poder avanzar y tener un orden, una disciplina. Buscando en Youtube, llegué a la cuenta de una youtuber que contaba su experiencia aprendiendo japonés y recomendaba Genki 1 para empezar a nivel básico. Lo busqué en Amazon, leí reviews y decidí comprarlo. Ahora lo tengo y la verdad me resulta muy llevadero, fácil de comprender. Complemento las lecciones con los video tutoriales de Yuta Aoki, que me llegan al correo. Para quien esté interesado/a en aprender japonés recomiendo los videos de Yuta, son muy claros y sobre todo breves (algo importante para no agobiarse con la gramática nipona).

En el análisis que hice hace algunas semanas sobre por qué quiero aprender japonés, puedo sacar en limpio algunas cosas:

Encuentro desafiante aprender una lengua asiática. Siempre vi a Asia como un continente enigmático, distante y con lenguas completamente diferentes a la mía. Me parece un desafío obligarme a escribir otros signos, aprender a dibujarlos y a familiarizarme con ellos.

Me permite someter a mi cabeza en nuevas estructuras gramaticales. Me gusta ver las posibilidades que tiene la gramática en las lenguas que estudio. De alguna forma, la

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Portada del álbum Yume, de la banda Lamp (amo este disco).

 estructura de un idioma moldea el pensamiento de quienes lo hablan y me gusta forzarme a conocer reglas gramaticales diferentes, con excepciones y así tratar de incorporar esa gramática en lo que aprendo del idioma.

Aprender palabras nuevas y una nueva fonética. Me gusta jugar con las palabras, repetirlas, asociarlas con imágenes. Es un poco volver a ser niño y estar constantemente escribiendo palabras, intentando imitar el acento correcto de ellas. Cuando tengo algún tiempo muerto, por más breve que sea, termino sacando mi libreta y «dibujo» palabras.

Acceder a una cultura nueva. El idioma me resulta un pretexto para poder rodearme de la cultura. Es así como ahora estoy viendo algunas series japonesas, anime, películas (me encanta el cine de Hirokazu Koraeeda), música (soy fan de la banda Lamp) y programas de tv (estoy viendo The Japanese Style Generator en Netflix).

Me gusta el proceso de estudiar, de aprender. Por último, a modo de conclusión, puedo decir que me gusta el proceso. El aprendizaje tiene su mística, su ritual y me encanta darme cuenta que de a poco, una lengua tan distante como el japonés empieza a sonarme familiar.

Si alguien quiere seguir mis «avances» en el aprendizaje de japonés, tengo una cuenta en Instagram @saudadeinjapanese que funciona como una especie de bitácora de lo que voy consumiendo en productos culturales y de lo que voy estudiando.

Saudade de Domingo #87: Aprendiendo una nueva lengua

Siento una fascinación por las palabras y eso se extiende no sólo a las de mi propio idioma sino a todas las de otras lenguas que por alguna u otra razón voy conociendo. Me gusta eso de que palabras en un comienzo extrañas, después se me vuelvan familiares y pueda identificarlas sin mayores problemas. Es como ver la luz en medio de la oscuridad. Es sumergirme en un universo de posibilidades con nuevas palabras. Ya hablé acá de mi fascinación portugués, por ejemplo.

En algunos casos logro internalizar tanto ciertas palabras, que luego me resulta imposible no relacionar ciertos momentos de mi vida con esas palabras. Me pasa con la palabra portuguesa saudade. No tiene un significado literal en español y justamente por ser polisémica, la puedo usar en diferentes contextos. Me gusta también la versatilidad que tiene el verbo tocar en inglés y francés (Touch) o la palabra italiana “diventare” que estaría relacionada con la palabra española devenir y que a momentos se usa como sinónimo de “convertirse en”. Creo que aprender nuevas palabras y lo que significan, amplía la manera en la que puedo poner mis pensamientos en palabras. Cada lengua esconde dentro de sí misma una cosmogonía que me deseo descubrir, escudriñando en sus libros, en sus reglas gramaticales, en su fonética.

Ahora he emprendido un largo camino en el aprendizaje del japonés. Una lengua que en realidad siempre he visto lejana y que cuando me preguntaban si me interesaba aprender una lengua asiática, siempre respondía que no, que no estaba entre mis planes, aunque en el fondo nunca descartaba la oportunidad de aprenderla en algún momento.

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Mis primeras letras en Hiragana: las vocales

Desde hace una semana decidí emprender el desafío. Quiero probarme en una lengua completamente distinta, con un sistema de escritura atemorizante (de paso en japonés son tres) y por supuesto, en el futuro, viajar a Japón para “practicar” el idioma. Sé que no será fácil ni tampoco rápido, pero quiero sobre todo disfrutar del proceso. Una de las cosas que más me gusta de aprender idiomas es llegar a más personas. Es verdad que con el inglés tenemos una gran herramienta de comunicación, pero como decía Mandela, hablarle a alguien en su propia lengua es hablarle directamente a su corazón. Me emociono cuando un extranjero de otra lengua se esfuerza por hablarme en español. No importa si comete errores o si tiene mucho acento foráneo, me gusta el esfuerzo por hablarme en mi idioma y por interesarse en mi cultura. Aprender idiomas para mí, es un acto de amor a los otros. Requiere de tiempo, paciencia, produce incertidumbre, miedos pero una vez que se atraviesan esos umbrales, se descubre un mundo de infinitas posibilidades. Y eso es lo que busco con el japonés. Todos tenemos muchas imágenes estereotipadas sobre Japón y su gente. Pensamos en el anime, en los samurais, en el budismo, en gente fría, en tecnología, en el sushi, pero sé que Japón es más que todo eso y quiero descubrirlo a través del idioma. Para que ese viaje sea más agradable vi decenas de vídeos en youtube de personas que cuentan sus experiencias estudiando japonés, vi recomendaciones de textos, he empezado a hacer amigos japoneses y aunque sólo llevo una semana de estudio, siento que mi visión de Japón está cambiando. Ahora al frente, en lo cotidiano, se me han aparecido un montón de cosas que están ligadas con Japón y su cultura. Quizás siempre estuvieron pero no les daba mucha atención, quizás solo ahora estaba listo para poder verlas o quizás por la sincronicidad de la que hablaba Jung, ahora que tengo interés por el idioma y la cultura, he podido atraer hacia mí todas esas cosas.

Me voy a tomar tranquilo mi tiempo con el japonés porque además quiero estudiarme. IMG_0805Quiero saber, analizar cómo voy adquiriendo destrezas en el idioma. Por lo pronto he empezado a estudiar el Hiragana, que es el primer sistema de escritura que todos sugieren aprender. Luego viene el Katakana y por último, el más difícil, el Kanji, que tiene los caracteres chinos. Para los tres alfabetos hay una infinidad de material de estudio en internet, así que lo difícil es saber por dónde empezar. Un portal muy bueno para iniciar los estudios en The Japanese Page. Tienen mucho material didáctico si se quiere estudiar independiente y una sección para conocer de la cultura japonesa que está muy buena y surtida. Yo estoy estudiando ahí las sílabas del Hiragana y es muy práctico. Como complemento estoy utilizando también el libro Japonés desde cero, que lo vi en varios reviews en Amazon como un buen texto para iniciarse en el idioma. Más adelante usaré Basic Japanese Grammar, que lo compré en New York a inicios de año (cuando todavía no sabía que me iba a poner a estudiar en serio japonés).

Como quiero hacer un análisis de cómo aprendo un idioma completamente ajeno al mío, he decidido crear una cuenta en Instagram ( @saudadeinjapanese ) que de alguna forma funcione como una bitácora de mi aprendizaje. No es que voy a enseñar japonés, lo que busco es compartir con otros cómo avanzo y sobre todo tener como un diario virtual de lo que voy aprendiendo.