Escritura y Ciudad: Día 2

Hoy llegué a las 09h02 y ante la presencia de la mayoría de mis compañeros en el aula, me sentí fatalmente atrasado. Por más que me levanté temprano, vestirse en invierno neoyorquino toma tiempo: camiseta, camisa, buzo ligero, abrigo pesado y gabardina. Desayuné rápido y me lancé a caminar por la 32nd ST hasta llegar a 7th Av. y de ahí al subway 1 en la 34th ST. Aunque Manhattan parezca «pequeña» en el mapa, es inmensa! Estoy en el Midtown y para llegar al Financial District que está en el sur de la isla, son más de veinte minutos en metro. Espero mañana calcular mejor los tiempos y llegar antes de las 09.

img_9806Hoy en la clase de narrativa, Guillermo leyó los inicios de todos nuestros cuentos. Agradezco mucho que los haya leído diciendo el título pero sin decir el nombre del tallerista. Mi cuento fue el segundo en leerlo. Suena tan raro cuando alguien lee un cuento tuyo en voz alta y más si es el profe, que además es un gran escritor. Uno se siente minúsculo y claro, mientras él leía yo criticaba mentalmente hasta las comas de mi texto. Hizo algunas apreciaciones muy válidas que me apresuré en anotar. La clase de hoy transcurrió en leer los inicios de los cuentos, algo que en principio podría parecer tedioso pero fue muy enriquecedor. Cada cuento tiene sus propias leyes y fue muy bueno escuchar los comentarios de Guillermo. Me acordé de mí mismo cuando tengo que dar comentarios sobre los trabajos de mis alumnos.

Hicimos un breve receso en la primera hora para tomar un café y luego de la lectura de los últimos cuentos, Guillermo nos entregó los cuentos con sus observaciones para que las viéramos y nos animáramos a corregir. «Estoy dispuesto a hacer una segunda lectura de sus cuentos», sentenció. Cuando me entregó mi cuento, me preguntó: «¿Sos novelista?» A lo que respondí que había escrito algunas novelas no publicadas y él me dijo: «Tenés tempo de novelista, por la estructura de las frases…». Dijo algo más que no logré registrar, quizás porque enseguida me pregunté mentalmente si eso que me decía Guillermo era a sus ojos bueno o malo.

La clase con María, sigue igual de genial. Hoy hablamos sobre Meschonic y su concepción de poesía. Luego leímos algunos poemas cortos de Louise Gluck para encontrar en ellos cuál era «el efecto poético». Este concepto es algo difícil de comprender ya que las leyes de la poesía son muy diferentes a las de la narrativa. La poesía no puede explicarse como se puede sintetizar una idea en narrativa a modo de storyline. Es necesario leer el poema y que él mismo se explique. «La poesía por definición, es oposición», nos dijo María. No busca la coherencia del lenguaje, lo modifica en conceptos, reinventa palabras, todo en función de crear imágenes que expresen mejor aquello que el poeta necesita sacar. Escuchar a María, aprender de ella, me ha hecho «descubrir» la poesía, un campo al que siempre le tuve miedo y respeto por no comprenderlo.

Luego leímos algunos poemas de los compañeros. No hubo tiempo para leerlos así que el mío no se leyó, algo que no lamento pues me siento un párvulo en poesía. Sin embargo en el fondo quisiera algún poema de los ocho textos poéticos que debemos producir.

La misión de hoy fue ir al ferry y cruzar de Manhattan a Staten Island para escribir un poema como tarea. Ya escribí el mío y la verdad que me extraña. No sé bien de qué hablo pero trato de recordarme que no es narrativa. Veré si mañana en clase logro leer mi poema y si no, seguro leeré el tercero.

Escritura y Ciudad: Día 1

Me propongo escribir a modo de bitácora aquello que encuentre interesante/relevante dentro del Seminario «Escritura y Ciudad», durante las 8 sesiones que tendrá el mismo en el City College de New York.

img_9710

El Seminario se toma de 09h00 a 13h00 de lunes a viernes. De 09h00 a 11h00 cursamos con Guillermo Martínez la parte de narrativa (específicamente cuento) y de 11h00 a 13h00 con María Negroni la parte de poesía. Hoy por ser el primer día, el decano del City College nos dio la bienvenida, nos habló un poco de la institución e hicimos un tour por el lugar. Somos alrededor de veinte talleristas, en su mayoría argentinos, aunque también estamos de Ecuador, México, Perú y Brasil. Luego del tour empezamos con la clase con Guillermo Martínez, quien con mucha claridad y sencillez inició los contenidos del curso. Hablamos sobre la importancia de los títulos, ejemplos de buenos inicios de historia, el uso de la primera, segunda o tercera persona para el narrador. Guillermo nos adelantó el trabajo que debemos hacer para el viernes y para mañana quedamos en leer todos los inicios de los cuentos que escribimos como parte de la tarea previa al taller. Siempre leer en voz alta, delante de otros, me provoca cierta ansiedad. Es quizás el miedo a la crítica, a encontrarle defecto a todo lo que escribo, aunque también entiendo que es saludable esa puesta en común. Como escritor, artista la relación con el otro que escucha, que observa, es importante.

A las 11h00 empezamos la clase con María Negroni, quien hizo que colocáramos las mesas en círculo. Ni bien comenzamos, Negroni planteó las visitas a lugares que debíamos realizar diariamente por las tardes para escribir sobre eso. Los sitios que mencionó son maravillosos y ya tenía ansias por recorrer. El primer lugar sería estar a las 17h00 en el Grand Central, durante la rush hour, que es cuando sale todo el mundo de sus trabajos y se dirige a la estación. Luego de esa observación debíamos subir al Shuttle y bajar en la estación de Times Square.

La clase de María estuvo llena de referentes en poesía, narrativa, cine, artes visuales, música. Amé la delicadeza de su voz, la pasión que demuestra por la palabra y su faceta de académica. Aunque no me considero para nada diestro para la poesía, creo que María es una gran entusiasta y la verdad estoy dispuesto a probar en poesía, aunque sea para darme cuenta que no es lo mío. No lo sé.

Por la tarde con unas amigas del seminario fuimos al Grand Central. Me impresionó la belleza del lugar y ya de vuelta, en la tranquilidad de mi habitación, escribí mis primeras líneas poéticas. Veré mañana qué dice María de lo que escribí.