Apertura

Camino entre las estrías de mi piel

Me evaporo entre alientos de nenúfares

No soy tú, no soy quien fui

Apenas un puñado de estrellas,

de cuerpos vacíos que vacilan en constelar en caída libre.

 

Me recuerdo entre payasos y saltimbanquis,

Las calles violetas, como muelas desgastadas se abrían al ritmo de mis pisadas.

Llegó la noche, embrujada con sus tentáculos de seda

y me envolvió callando las penurias de la carne.

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