Dulce Sueño

Divago,

muelo las liendres de memorias ácidas

que se reproducían inertes

en los candores de mi boca.

Estoy, no estoy o estuve

en los vericuetos desnudos del Traum.

Y una voz aria de vocales turcas me recordaba

“Schlaf gut, schlaf gut”.

Del Traum al trauma,

la ciénaga incolora de las promesas

se fue sembrando en las costuras de la arena.

Grito, angustia, angustio,

descanso grillado sobre las virutas de la escena.