Saudade de Domingo #29: Mi compañero fiel

IMG_9488

No recuerdo con exactitud desde hace cuánto tiempo estamos juntos. Me parece que lo compré en el 2009 o 2010. Llevaba años deseando un iPod Classic pero por razones económicas no era posible, así que en la espera me contentaba con un iPod Nano que fue mi compañero durante varios años. Sin embargo me paseaba por las tiendas de Apple (vitrineada que siempre ha sido mi debilidad) para ver el iPod Classic, con la esperanza de llegar con el dinero para comprarlo. Los 160 GB de capacidad eran el principal factor seductor. Siempre he sido melómano y el disco duro de la época ya no era suficiente para almacenar toda mi música. El iPod Classic aparecía incluso más que por un gusto, por una necesidad (o eso me argumentaba a mí mismo para animarme a la compra).

FullSizeRender

Una vez que logré llegar al valor (no recuerdo ni cuánto me costó pero sé que para mi sueldo de entonces no era poco), le vendí -o regalé- el iPod Nano a mi hermana, que luego de unos años pasó a manos de mi mamá. Aun recuerdo la sensación de alegría y sorpresa al tener el iPod Classic conmigo. Un modelo impecable con ese aroma a nuevo tan particular que tienen todos los productos Apple al sacarlos de la caja. Pasé mis álbumes al iPod Classic y ocupé un poco más del 10% de la memoria total. El iPod me hacía sentir un novato, pero me daba la satisfacción de que cada carpeta de música nueva con cientos de megas, no sería una preocupación para mi iPod (de hecho hasta hoy en día no lo es). Y es así como hoy tengo carpetas variadas en todos los idiomas posibles, de todos los géneros posibles, normados por el idioma francés que le impuse al iPod desde hace años, como una manera de estar siempre practicando el idioma.

Desde entonces el iPod Classic ha sido mi gran compañero. Me ha acompañado a mis viajes  a Quito, Cuenca, Ambato, Riobamba, Otavalo, Galápagos, Rosario, Buenos Aires, Montevideo, Punta del Este y ha sido el centro de atención en varias reuniones de amigos. Ha sido el medio de inspiración para muchas cosas que he escrito. Me ha hecho ameno muchos recorridos a pie, en tren, en carro, en avión. Definitivamente mi vida habría sido otra sin el iPod. Sumergirme durante horas en mi música, salvo las contadas excepciones en que no lo dejé cargando y a mitad de canción el iPod moría, fueron mi salvación en momentos críticos, donde la mejor opción era escapar con las canciones.

IMG_9490

Hace poco, removiendo cosas en mi cuarto, encontré la caja del iPod. Impecable, libre de manchas o golpes que evidenciaran el paso del tiempo. En ese momento caí en la cuenta de cuántos años habían pasado. Tener el iPod siempre conmigo se había naturalizado de tal manera que, a lo Marshall McLuhan, parecía una extensión de mis sentidos. Desde entonces me esfuerzo en recordar todos los momentos juntos, como si estuviéramos renovando nuestros votos. Muchos auriculares pasaron, varios protectores también, una época llegó a tener incluso una marca en la pantalla producto de una caída que luego con otra caída volvió a la normalidad, pero el amor por el iPod sigue intacto. Es curioso que actualmente ya sea considerado vintage. El avance tecnológico pronto acaba por hacer reliquia a algo de no más de diez años. Reliquia o no, mi iPod tiene un valor sentimental que no se puede contabilizar en dinero ni en moda. No tengo intención alguna de comprar un iPod actual. Así que mi iPod Classic devenido en clásico, seguirá conmigo, aguantando que  escuche miles de veces la misma canción, mostrándome siempre el top de las canciones más escuchadas, acompañándome en las horas de escritura, recordándome en portugués por qué siempre vivo alrededor de la saudade.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s