¡Y se va el 2013… Bienvenido 2014!

Realmente la constancia no ha sido mi fuerte en este 2013. A lo largo de este año tuve altos y bajos, con muchas turbulencias, circunstancias difíciles, pero afortunadamente conté con personajes especiales a mi alrededor dispuestas a auxiliarme cuando más lo necesitaba.
Este año transcurrió casi como un soplo. Los meses pasaron con un ritmo frenético. A nivel académico fue el segundo y último año de la maestría. Con algunas materias me quedé con un mal sabor de boca, que se compensaron con otras en las que realmente sentí que pasé por un verdadero proceso de aprendizaje. Me quedo con estas materias que han incorporado en mí nuevas herramientas para mirar la vida. En cuanto a calificaciones, no me puedo quejar, siempre entre 8 y 10. 
A nivel profesional me trajo varios proyectos: El corto Martín detrás del Costurero en enero y febrero (dirigido por mi amiga Laura Lopera), donde fui productor; Sé que estás Ahí, corto que escribí, dirigí y produje, el piloto para un programa de TV y un ensayo audiovisual en forma de videoclip. Estos proyectos me dieron la oportunidad de conocer gente valiosa con la que espero seguir trabajando de aquí en lo sucesivo.
A nivel personal, en enero tuve la pérdida de una gran amiga: Zoila. Justamente estaba en Ecuador por esos días de enero cuando ella perdió su batalla contra el cáncer. Me dolió mucho su partida de este plano y aun escribiendo estas líneas, me conmuevo. Muchas veces leí algunos de los mails que me mandaba. Recuerdo que en uno de ellos, cuando ya tenía un mes viviendo en Buenos Aires, me escribió que no me vaya a ganar la pena, que tenía que ser fuerte, estudiar y volver a Ecuador a trabajar. Ella siempre tenía un tono tan alegre, chistoso para decir las cosas. Daba la impresión de estar happy todo el tiempo. Quizás por ello no necesitaba beber. Mientras en las fiestas todos tomábamos ella no lo necesitaba. Zoila vivía en esa euforia que produce el alcohol aun cuando no lo bebiera. Sé que donde esté seguirá haciendo reír a quien esté a su lado en su camino a la luz…  
Por otro lado, tuve cambio de casa intempestivo en agosto. Fue necesario establecer prioridades en cómo encarar la mudanza, amoblar el departamento y hacer frente al tener el peso de un casa nuevamente después de haber vivido casi 10 meses en compañía. Sin la ayuda de mi familia y personas cercanas que se convirtieron en ángeles para mí, habría flaqueado y no sé qué habría sido de mí. En el ámbito sentimental, estuve (y estoy) siempre muy cuidado siendo muy querido y queriendo mucho. Es sin duda una base sólida que me ha permitido levantarme en cada caída. 
Hacia finales de año, también me sentí muy removido por la partida de muchos de mis compañeros de maestría. Cada despedida que tuvimos era como si algo mío se fuera también, como si ese Santiago que cursaba miércoles y jueves de 18 a 22, se viera modificado en alguna parte por la partida de sus compañeros. Reconozco que nunca fui el compañero más abierto ni el más salidor de todos. Hago mea culpa de mis ausencias a muchas reuniones de la maestría. Relacionarme con los demás siempre me ha costado, soy muy tímido y quizás vivo mucho hacia el interior. A lo mejor eso me hace parecer distante, poco involucrado y tomé conciencia de ello en las últimas semanas de cursada. Exceptuando algunos con los que sí establecí un contacto fraternal, íntimo, siento que muchos de mis compañeros de maestría no lograron conocerme.

Por otro lado, siento que este 2013 me permitió adueñarme y jugar con Buenos Aires. Si en el 2012 estaba aprendiendo a conocerla a los golpes, este año aprendí a moverme mejor, a entender más a los porteños. Tuve la oportunidad de conocer gente maravillosa, fuera de los perímetros de la UCA y eso creo que me permitió vivir mejor la Argentina. Muchas veces me sorprendí en reuniones donde yo era el único extranjero. También me causó gracias darme cuenta que cuando entre argentos hablaban de calles, barrios o de localidades de Gran Buenos Aires, yo la conocía todas! Incluso a veces hasta recomendaba qué camino seguir para ir a algún punto de la ciudad o provincia. Una vez, un amigo me dijo: ¨Pero che, si vos conocés mejor mi ciudad que yo¨.
A nivel espiritual, este 2013 continué con esa búsqueda iniciada a finales del 2012. Tomé el I nivel de Magnified Healing, hice dos niveles de Reiki y el I nivel de Registros Akáshicos. Me interesé también por la PNL (Programación Neurolinguística), con la que estoy haciendo terapia. En las últimas semanas de este 2013, con la aparición de la PNL en mi vida, me he ido interesando también por la Psicomagia de Jodorowsky, a quien ya conocía por sus pelis El Topo, La Montaña Sagrada y por la lectura que hice de su libro Donde Canta Mejor un Pájaro. Siempre lo sentí un poco distante de mi cosmogonía, pero con la terapia de PNL, Jodorowsky y su Psicomagia me empiezan a resonar. En todo caso, creo que esto será un descubrimiento más del 2014.
Este año recibí las visitas de mi hermana y mi papá, en junio y octubre respectivamente. Fue muy lindo tenerlos unas semanas, aunque siento que con mi hermana estoy en deuda, ya que vino en un momento difícil a nivel personal. Lamento no haberme dado más, pero creo que ella entiende cómo me sentía. Ya con mi papá, el panorama estuvo excelente, la pasamos bien, nos discutimos para nada y creo que lo vi más como un amigo que como mi papá, lo cual para mi fue muy lindo. A veces los hijos juzgamos a nuestros padres desde la idea del todopoderoso, como si no fuera un humano con virtudes y defectos. Ver a mi padre como un ser aun vigoroso, pero con sus imperfecciones y aciertos, me hizo estar más próximo de él. Los lazos familiares son tan fuertes que a veces es mejor estirarlos, crear tensión para luego reunirse pasada la experiencia. Si algo he aprendido viviendo fuera de mi país y alejado de mis seres queridos, es que se adquiere mucha madurez y uno termina entendiendo que los padres son los mejores guías que se pueden tener, pero son solo eso: Guías. Las decisiones al final siempre serán responsabilidad de cada uno y hay que hacerse cargo de eso. 
También tuve la oportunidad de verme con mis tíos Raquel y Carlos Mario, que son parte de mi familia colombiana. No los veía desde que tenía 7 que fue la primera y única vez que visité la tierra de mi madre. Es bueno ver cómo los lazos de sangre hablan más fuerte que el tiempo. Mi tía fue mi tía en todo momento y me alegra haber pasado lindos días con ella y mi tío.
Creo que esto fue mi 2013 a grandes rasgos, otra experiencia distinta está siendo pasar fiestas lejos del Ecuador. Extraño mucho Guayaquil, mis calles, mis amigos, mi acento. Me hace falta escuchar la sabrosura guayaca y no basta con oír mi tonada ya medio sureña -es inevitable que se peguen palabras y entonaciones pero nada grave, sigo guayaco jaja.
Que venga este próspero 2014. Hay muchas metas por cumplir y recordar siempre que es necesario mantener sintonía con la luz, con las vibraciones positivas.  Feliz 2014!!!!!

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